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lunes, 19 de enero de 2009
El Sol de Atlacomulco, Hidrografía, Atlacomulco
El municipio de Atlacomulco forma parte de la cuenca del río Lerma, el cual lo atraviesa en dirección sureste a noroeste, existen 31 manantiales, corrientes de agua: Lerma, Zacoalpan, Atotonilco, El Salto, Los Corrales, La Huerta, Mabati, Tierras Blancas, Santiago, Pueblo Nuevo y Ojo de Agua del Rincón, además cuenta con 3 presas: la principal que es la J. Trinidad Fabela, los otros son, la Tic-ti. y la Tejocote.
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Sombra del Sol de Atlacomulco
Parado en la esquina del Tobara
me atraco en la primera línea de todos los versos
y nada de lo que sucede aquì es una metàfora
absurdo comparar esto con un rìo
o una autopista
veo gente carros humo
el movimiento de la quietud
solo el pelo me circula
espero agarrar viaje
llegar al cuarto que le dicen cama
donde una mujer de orejas grandes me mira dormir.
Lo ùnico que espero es no estar
Parado en la esquina del Tobara
me atraco en la primera línea de todos los versos
y nada de lo que sucede aquì es una metàfora
absurdo comparar esto con un rìo
o una autopista
veo gente carros humo
el movimiento de la quietud
solo el pelo me circula
espero agarrar viaje
llegar al cuarto que le dicen cama
donde una mujer de orejas grandes me mira dormir.
Lo ùnico que espero es no estar
Parado en la esquina del Tobara
País de Sol
Junto al negro palacio del rey de la isla de Hierro —(¡Oh, cruel, horrible, destierro!)— ¿Cómo es que tú, hermana armoniosa, haces cantar al cielo gris, tu pajarera de ruiseñores, tu formidable caja musical? ¿No te entristece recordar la primavera en que oíste a un pájaro divino y tornasol en el país del sol? En el jardín del rey de la isla de Oro —(¡oh, mi ensueño que adoro!)— fuera mejor que tú, armoniosa hermana, amaestrases tus aladas flautas, tus sonoras arpas; tú que nacistes donde más lindos nacen el clavel de sangre y la rosa de arrebol, en el país del sol! O en el alcázar de la reina de la isla de Plata —(Schubert, solloza la Serenata...)— pudieras también, hermana armoniosa, hacer que las místicas aves de tu alma alabasen, dulce, dulcemente, el claro de luna, los vírgenes lirios, la monja paloma y el cisne marqués. La mejor plata se funde en un ardiente crisol, en el país del sol! Vuelve, pues a tu barca, que tiene lista la vela —(resuena, lira, Céfiro, vuela)— y parte, armoniosa hermana, a donde un príncipe bello, a la orilla del mar, pide liras, y versos y rosas, y acaricia sus rizos de oro bajo un regio y azul parasol, en el país del sol!
Atlacomulco Sol
Sol Violeta
El sol.
El sol es de un violeta inesperado; tanta intensidad hay en su abrazo que pervierte las avispas en la piel. La misma caricia, prolongadacomo una extensión del besoen sus últimos vapores, sube de la tierra, matay provoca el anhelo de una playao de un sueño feliz con mariposascon dulces corazones de piñascon calabazas azules y torneadascon planetas redondoscomo bolas de cristal.El sol que va cambiando del violetapor un rostro de alumbre azafranadoaumenta las definiciones, y un paisaje frutal, ilimitadoacampa en el pellejo de las bestias.El sol que acierta en el incendiodesespera en la frente sin consejoel sol, que aúlla en las praderasque pule las espaldas… tiene calor de confesionesde nítida esperanzaen el dulce morir de hoy.Maria Eugenia Caseiro
El sol es de un violeta inesperado; tanta intensidad hay en su abrazo que pervierte las avispas en la piel. La misma caricia, prolongadacomo una extensión del besoen sus últimos vapores, sube de la tierra, matay provoca el anhelo de una playao de un sueño feliz con mariposascon dulces corazones de piñascon calabazas azules y torneadascon planetas redondoscomo bolas de cristal.El sol que va cambiando del violetapor un rostro de alumbre azafranadoaumenta las definiciones, y un paisaje frutal, ilimitadoacampa en el pellejo de las bestias.El sol que acierta en el incendiodesespera en la frente sin consejoel sol, que aúlla en las praderasque pule las espaldas… tiene calor de confesionesde nítida esperanzaen el dulce morir de hoy.Maria Eugenia Caseiro
Soles de Atlacomulco
Con una cinta de sol,enlazó su almaa las estrellasy se elevó hacia el cielo,entre las nubes.Tocó la lunay volvió con estelade cometa.Dorada por elSolde tanto amor,que mantuvoen su interiory tanto tiempo,se irguió,radiante,como fuego blanco.Y se abrió pasoentre tormentas.Y enfrentólos huracanescon grandeza,porque creyó en su último abrazo.Que fue su alimento,hasta el ocaso…Mas luego vendría la noche, la luna nuevano alumbraría el camino.Esperar la madrugadaya no tenía caso.Y con plumas de un búhotrazó un puente,esperando llegar al otro lado.
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Otro poema al sol de atlacomulco
Y no buscaste un sol, no; le teníasdentro del corazón, y ya el instantede su feliz oriente presentías…
¡Ese sol era Amor! Astro fecundoque el corazón inflamay, con su fuego iluminando el mundo,como un sol en el alma se derrama.Ante él los sueños de la fe benditos,las blancas ilusiones, la esperanza,y del alma la virgen poesía,todo en enjambre celestial se lanzaa hacer en torno al corazón el día.
Así también el sol del firmamentofúlgido al asomar. La flecha de orode su rayo primer rasga el espacio…En el pálido azul del éter vago,las últimas estrellascintilan en sus limbos de topacio,tiemblan, se apagan tímidas… y luegoel astro rey desde el confín profundosacude sobre el mundosu cabellera espléndida de fuego.
Como bocas amantesque se aprestan al beso voluptuosas,entreabren palpitantessu incensario de púrpura las rosas.Las brisas se levantana despertar los pájaros dormidosen el tibio regazo de sus nidos,y ellos, alegres, despertando, cantan.Y cantando despiertanel inquieto rumor de los follajes,y el bosque todo, saludando al díadesata la magnífica armoníade sus himnos solemnes y salvajes.
Y todo es vida rebosando amoresy todo amores rebosando vida.Desde el trémulo seno de las florescargadas de rocío;desde el murmullo del cristal del río,y el retumbo soberbio de los mares;desde la excelsa cumbre de los montesy el azul de los anchos horizonteshasta la inmensidad del firmamento,es todo luz, perfumes y cantares,es todo amor, y vida y movimiento.
Tu sol, el de tu amor, por mucho tiempodentro de tu alma retardó su oriente;por mucho tiempo su divino rayono iluminó sobre tu regia frentelas lindas flores de tu rico mayo.Por mucho tiempo en vano la bellezate revistió de sus preciosas galas,y en torno de tu espléndida cabezaimpaciente el amor batió sus alas.
Por mucho tiempo así. Llegó el momento,la ansiada aurora, el despertar fecundo:y, tú lo sabes bien: dentro de mi alma,ante el sol de tu amor, alzose un mundo.
El mundo de mi loca fantasía,mi mundo de poeta,un pedazo de cielo que se abríaen la región del alma más secreta,un enjambre de sueños voladoresen torno de dos almas cariñosas,y del alba a los tibios resplandoresun escondido tálamo de rosaspara el sueño nupcial de los amores.
Un cáliz desbordado de embriagueces,de inmortales delicias,un torrente de besos, de suspiros,de lágrimas de amor y de caricias.¡Ah! ¿Dónde estaba de mi lira ardientela orgullosa canción que supe un día?¿Do la palabra que, bañado en fuego,al oído feliz de la belleza,en otro tiempo modular sabía?¿Do las flores gentiles que el poetaal pasar la Hermosura derramabacon musa fácil, juvenil e inquieta?
¿En dónde está mi audacia, en otro tiempo.en otro tiempo tan feliz y loca…?
Ante el sol del amor que vi en tus ojos,cayó a tus pies mi adoración de hinojosmi alma tembló y enmudeció mi boca.
¡Ese sol era Amor! Astro fecundoque el corazón inflamay, con su fuego iluminando el mundo,como un sol en el alma se derrama.Ante él los sueños de la fe benditos,las blancas ilusiones, la esperanza,y del alma la virgen poesía,todo en enjambre celestial se lanzaa hacer en torno al corazón el día.
Así también el sol del firmamentofúlgido al asomar. La flecha de orode su rayo primer rasga el espacio…En el pálido azul del éter vago,las últimas estrellascintilan en sus limbos de topacio,tiemblan, se apagan tímidas… y luegoel astro rey desde el confín profundosacude sobre el mundosu cabellera espléndida de fuego.
Como bocas amantesque se aprestan al beso voluptuosas,entreabren palpitantessu incensario de púrpura las rosas.Las brisas se levantana despertar los pájaros dormidosen el tibio regazo de sus nidos,y ellos, alegres, despertando, cantan.Y cantando despiertanel inquieto rumor de los follajes,y el bosque todo, saludando al díadesata la magnífica armoníade sus himnos solemnes y salvajes.
Y todo es vida rebosando amoresy todo amores rebosando vida.Desde el trémulo seno de las florescargadas de rocío;desde el murmullo del cristal del río,y el retumbo soberbio de los mares;desde la excelsa cumbre de los montesy el azul de los anchos horizonteshasta la inmensidad del firmamento,es todo luz, perfumes y cantares,es todo amor, y vida y movimiento.
Tu sol, el de tu amor, por mucho tiempodentro de tu alma retardó su oriente;por mucho tiempo su divino rayono iluminó sobre tu regia frentelas lindas flores de tu rico mayo.Por mucho tiempo en vano la bellezate revistió de sus preciosas galas,y en torno de tu espléndida cabezaimpaciente el amor batió sus alas.
Por mucho tiempo así. Llegó el momento,la ansiada aurora, el despertar fecundo:y, tú lo sabes bien: dentro de mi alma,ante el sol de tu amor, alzose un mundo.
El mundo de mi loca fantasía,mi mundo de poeta,un pedazo de cielo que se abríaen la región del alma más secreta,un enjambre de sueños voladoresen torno de dos almas cariñosas,y del alba a los tibios resplandoresun escondido tálamo de rosaspara el sueño nupcial de los amores.
Un cáliz desbordado de embriagueces,de inmortales delicias,un torrente de besos, de suspiros,de lágrimas de amor y de caricias.¡Ah! ¿Dónde estaba de mi lira ardientela orgullosa canción que supe un día?¿Do la palabra que, bañado en fuego,al oído feliz de la belleza,en otro tiempo modular sabía?¿Do las flores gentiles que el poetaal pasar la Hermosura derramabacon musa fácil, juvenil e inquieta?
¿En dónde está mi audacia, en otro tiempo.en otro tiempo tan feliz y loca…?
Ante el sol del amor que vi en tus ojos,cayó a tus pies mi adoración de hinojosmi alma tembló y enmudeció mi boca.
El Divino Sol de Atlacomulco
A plena luz de sol sucede el día,el día sol, el silencioso selloextendido en los campos del camino.Yo soy un hombre luz, con tanta rosa,con tanta claridad destinadaque llegaré a morirme de fulgor.Y no divido el mundo en dos mitades,en dos esferas negras o amarillassino que lo mantengo a plena luzcomo una sola uva de topacio.Hace tiempo, allá lejos,puse los pies en un país tan claroque hasta la noche era fosforescente:sigo oyendo el rumor de aquella luz,ámbar redondo es todo el cielo:el azúcar azul sube del mar.Otra vez, ya se sabe, y para siempresumo y agrego luz al patriotismo:mis deberes son duramente diurnos:debo entregar y abrir nuevas ventanas,establecer la claridad invictay aunque no me comprendan, continuarmi propaganda de cristalería.No sé por qué le toca a un enlutadode origen, a un producto del invierno,a un provinciano con olor a lluviaesta reverberante profesión.A veces pienso imitar la humildady pedir que perdonen mi alegríapero no tengo tiempo: es necesariollegar temprano y correr a otra partesin más motivo que la luz de hoy,mi propia luz o la luz de la noche:y cuando ya extendí la claridaden ese punto o en otro cualquierame dicen que está oscuro en el Perú,que no salió la luz en Patagonia.Y sin poder dormir debo partir:para qué aprendería a transparente!Hoy, este abierto mediodía vuelacon todas las abejas de la luz:es una sola copa la distancia,al territorio claro de mi vida.Y brilla el sol hacia Valparaíso.
Solo el Sol
Oh, girasol vidente,oh semilla amarilla,tu nombre cabe en una sílaba, dijo el poetaOh, padre de las mitologías,el sueño de la luz produce formas,dijo el pintorSi el ojo no fuera solar,¿cómo podría ver la luz?dijo el poetaSi la luz no fuera maestra del color,¿cómo podría pintar sus ojos?dijo el pintorEn la gran pirámide de Giza el Sol se levanta cada día,en el Oriente de tus ojos la noche se pone cada mañana,dijo el poetaEl Sol no se pone en el horizonte,el Sol no conoce la noche,el que oscurece es el ojo, dijo el pintorNo necesito ir a ver las glorias del Solen los campos de la tarde, porque el Solde las mitologías es el ojo, dijo el poetaEl poema del Sol es infinito:sólo podemos pintarlo con palabras,dijo el pintorCuando el Sol habla,todas las criaturas callan,dijo el poetaEl Sol es un Serel Sol es luz presente,dijo el pintorLa sonrisa infinita de la luzes un verso que es un poemaque es un universo,el ojo pensante es un ojo riente,al ojo que nos piensa lo pintamoscon sus propios rayos, dijo el poetaEl Sol no tiene historia,el Sol vive en la eternidad del momento,dijo el pintorEl Sol cara rayada, es un jaguarque recorre el cielo nocturno devorando sombras,devorando instantes, dijo el poetaSol pasado, Sol deificadoSol de la mente, Sol demente,dijo el pintorLa historia de la luzes una arqueología de los ojos,dijo el poetaLa luz inteligente viene del Solcon la temperatura exacta para pintar tus manos,dijo el pintorUna figura que proyecta sombra, una siluetainsustancial que te sigue por la calle, eso soy yo,dijo el poetaQué es una sombra:un esplendor en la espalday una mancha en el suelo, dijo el pintorEl Sol es la forma de su amor,el hombre lleva en los ojos la forma de ese amor,al final de su vida, el hombre será el espectro de ese amor, dijo el pintorDios no existe, dijo un tercero,Dios vive en tu cabeza,si no piensas en Él, morirá fuera de tu mente.Si Dios no existe, ¿quién existe?¿tu sombra? ¿tu espectro? ¿tu olvido?replicó el pintorDios no existe,existe un enorme vacío,dijo el terceroSi existe un enorme vacío,existe ya algo,dijo el poetaÉsas sonpuras palabras,dijo el terceroSi Dios no existiera,tus palabras no existirían,dijo el poetaAntes del alba, mis ojosya se habían figurado las criaturas que estás viendoen este momento bajo el Sol, dijo el pintorTodo comenzó con una imagen,todo comenzó con la palabra luz,dijo el poetaCuando los perros ladran a la Lunaen realidad están ladrando al Sol,dijo el pintorEn nuestra mente cabe el universo en expansión,en nuestra mente en expansión caben todos los astros:nuestra mente es un verso hacia el universo, dijo el poetaMe di cuenta de mi propia vejezcuando vi el primer pelo blanco en la cabeza de mi hija,dijo el pintorDeber de hombre,no estar triste bajo la luz,dijo el poetaLa enciclopedia del Sol es mi libro de cabecera,la enciclopedia del Sol es un ojo que brillaa través de las tapas cerradas, dijo el pintorEn los rincones de mi biblioteca,oculto entre miles de palabras,el poema del Sol está brillando, dijo el poetaEs curioso que nunca anteshaya dibujado figuras más deslumbrantescon los rayos de luz tenue, dijo el pintor¿No es curioso que el poema del Solllegue de noche y con los ojos cerrados?,dijo el poetaEl carácter volátil de las criaturas humanas,la condición entregada de las cosas del mundo,se las debemos al Sol, dijo el pintorDe tanto verlo, mis ojos se han vuelto solares,de tanto nombrarlo mis palabras fulguran,dijo el poetaDe tanto pintar sus ojos me he quedado ciego,sus imágenes queman mis dedos,dijo el pintorLa pintura del Solla acabarán los otros,dijo el poetaEl poema del Solcomenzó hace mucho tiempo,dijo el pintorOh, sílaba amarilla,Oh, girasol vidente,dijo el poeta ~
El Sol
El Sol
Saliendo temprano
caliento los techos,
doy luz a las sombras
y al gallo sus ecos.
Los niños me ponen
en lupas y espejos,
y juegan conmigo
con fuego y reflejos.
De pronto una nube
que viene de lejos
me esconde de todos
y se hace el silencio
Saliendo temprano
caliento los techos,
doy luz a las sombras
y al gallo sus ecos.
Los niños me ponen
en lupas y espejos,
y juegan conmigo
con fuego y reflejos.
De pronto una nube
que viene de lejos
me esconde de todos
y se hace el silencio
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